miércoles, 15 de julio de 2009

NO TE MUERDAS LA LENGUA




Durante los últimos veinte años los barbateños en general, y yo en particular, nos hemos convertidos en un grupo de incompetentes lacayos que, henchidos por nuestra propia vanidad, carecemos de la más mínima capacidad crítica. A esta conclusión he llegado después de observar durante mucho tiempo cómo nos hemos contentado y, en ocasiones aplaudido, con las medidas políticas que se han tomado (o que en ocasiones nunca existieron) que no sólo no han contribuido en nada al desarrollo de nuestro pueblo sino que en ocasiones lo ha perjudicado.

Desde no se qué altitud jerárquica, políticamente hablando, nos han tratado como gentes fáciles de engañar, como manipulables o, en el mejor de los casos como ingenuos.

Como ciudadano tenemos, por nuestra propia razón de ser, una regla de oro de la que pocas veces hacemos uso: la necesidad de realizar un análisis crítico y riguroso de la situación social y política del grupo humano con el que convivimos a diario. No hay otra forma de llegar a conocer la verdad. Por ello no debemos tener miedo a nada ni a nadie cuando hacemos uso de este sagrado derecho.

En ocasiones siento vergüenza de ser barbateño sólo por el riesgo que corro de ser metido en el mismo saco de los que se pasan la vida contemplando lo que otros hacen (o dejan de hacer) como un pasmarote.

Me creo con el derecho o, por lo menos, con la obligación de aconsejar a nuestros responsables políticos que hagan uso de esa regla de oro. Sencillamente les invito a reflexionar sobre ello, porque entiendo que esto sería una buena forma de comenzar a hacer bien las cosas, aunque para ello deban enfrentarse con aquello de… Sancho, con la Iglesia hemos “topao”.

Pero el trabajo no acaba aquí. Además, se debe informar a los ciudadanos de los resultados obtenidos de una forma objetiva y sobre todo sincera.

De otra forma ocurre lo que está ocurriendo. Se está potenciando, de forma consciente o inconsciente, la falta de confianza, ya preocupante, que en ellos tenemos.

Hoy precisamente empieza la feria del Carmen y, por ello deseo a todos los barbateños a que hagan lo necesario para pasárselo bien. Esperemos que no pase lo que sucedió en la anterior feria de mayo, algo impropio de un pueblo moderno en pleno siglo XXI; en su momento no comenté nada porque no me pareció pertinente. Eperamos y deseamos que no vuelva a ocurrir.

PASÉMOSLO BIEN EN ESTAS FIESTAS DEL CARMEN