martes, 16 de agosto de 2011

CEREMONIA DE LA CONFUSIÓN O TEATRO DE VANIDADES


¿A qué estamos asistiendo los barbateño? Unos atónitos, otros escépticos y la gran mayoría no sé si “cabreados” o indignados. No sabemos bien a qué género dramático estamos asistiendo: comedia, drama, sainete, esperpento, etc. Yo me inclino por éste último, muy del estilo creado por Don Ramón María del Valle-Inclán.

Sea como fuere, lo que no nos cabe duda es que desde el cabildo se ha montado una obra que tiene toda la pinta de ser la ceremonia de la confusión en grado sumo.

Por un lado nos está llegando tal cantidad de información (y por cierto ninguna buenas para Barbate) en tan poco tiempo que no somos capaces de procesarla y por tanto de dar una respuesta más o menos acertada: Que si la Junta prohíbe bañarse en nuestra playa del Carmen, que si al día siguiente rectifica (pero el daño ya lo ha hecho), que si el alcalde desmiente a la Junta (aunque a mi manera de ver ha actuado de manera excesivamente tibia), que si se pide la dimisión del consejero, que si los funcionarios y personal laboral del Ayuntamiento no cobra ni se sabe cuándo cobrará, que si se van a poner en huelga los días 16, 17 y 18 de agosto (a la publicación de este artículo ya se han puesto), que si........

Y a todo esto qué. Pues nada, mutismo total por parte de la corporación; y es precisamente esta callada por respuesta lo que está alimentando este esperpento que no tiene buena pinta.

De una vez por todas, alguien desde el gobierno municipal (no es la primera vez que lo demando desde estas páginas) debería salir a la palestra y aclarar al ciudadano qué está sucediendo y qué gestiones se están realizando. Los barbateños tenemos muchos defectos, pero el de ser tonto no es precisamente uno de ellos. Yo pregunto: ¿Tan difícil es explicar al pueblo que, esta mala situación económica no la estamos padeciendo sólo nosotros, que es producto de otra mayor y ésta a su vez de otra y…. y así llegar hasta sabe Dios dónde? ¿Tan difícil es explicarnos que, cada vez que nuestro alcalde acude a alguna instancia superior a solicitar lo que nos corresponde se encuentra con aquello de Vuelva usted mañana” (genial obra del no menos genial articulista y periodista del siglo XIX, y uno de los más grandes representantes del romanticismo español, Mariano José de Larra), y no precisamente por la desidia de ningún funcionario, sino por el constante incumplimiento de las promesas que las más altas jerarquías de la Junta de Andalucía hizo a nuestro pueblo en la persona de nuestro alcalde (espero que la memoria no me falle, pero creo que esto fue así le pese a quien le pese ahora) en ésta y en la anterior legislatura?

Manda cojo… que esta corporación esté haciendo buena a la del Partido Popular y que sean muchas las personas (trabajadores del Ayuntamiento incluidas) quienes los echen de menos: “Por lo menos con ellos cobrábamos dicen”.

Termino con una simple pregunta, una pregunta que constantemente me hago a mí mismo desde hace algún tiempo: ¿Qué es lo que espero de esta corporación? Muy simple: honradez, transparencia y compromiso. Respecto a lo primero yo no soy quien para juzgar a nadie, la honradez e integridad de cada persona la presupongo de antemano mientras no me demuestre lo contrario, así que en este sentido no tengo nada que reprochar a nadie. Respecto a la segunda demanda, es decir la transparencia en la gestión municipal, nada de nada (la mujer del césar no sólo debe ser honrada, sino parecerlo. No lo olvidemos). Lo que los barbateños sabemos es lo que se comenta en las calles, bares, mercado y otros lugares menos aconsejables.

Y sobre el tercer punto, compromiso, recordarle a toda la corporación municipal con el alcalde a la cabeza que, el compromiso que han adquirido ha sido en primer lugar con Barbate, en segundo lugar con Barbate y en tercer lugar con Barbate. Así que, partiendo de esta premisa, para mí la única verdadera, Sr. Alcalde déjeme que le diga algo: “Humillaciones las justitas” y supongo que usted habrá recibido unas pocas y por ende Barbate, lo único que en toda esta historia importa. Y ¡ya está bien!

Sr. Alcalde le he oído en más de una ocasión hablar de compromiso y responsabilidad, por ello le invito a que actúe con coherencia y haga un ejercicio de transparencia, nosotros se lo agradeceremos y usted se quitará una pesada losa de encima. Por favor no cometa el error de querer quemarse en esta “hoguera de vanidades”. Al final no conduce a nada.

Del tema de la playa y los ríos de tinta que han corrido este verano sobre ella creo que no es el momento de hacer ningún comentario. A cada San Martín le llega su veranillo.

¡Os lo suplico, hermanos míos, permaneced fieles a la tierra y no creáis a quienes os hablan de esperanzas sobrenaturales!

Friedrich Nietzsche

Así hablaba Zaratutra.