jueves, 12 de septiembre de 2013

INDEFENSIÓN

HAY QUIENES ENARBOLAN BANDERAS MIENTRAS GUARDAN SUS CARTERAS (J. M. Serrat)

Cuando menos debería sonrojarse quienes gozando de la impunidad que les ha dado su cargo, al que por cierto los hemos izado nosotros, ha hecho y deshecho a su antojo, a su libre albedrío (como diría  persona versada en la lengua cervantina), y no siempre con voluntad de servicio sino de servirse.

Desde hace mucho venimos oyendo de forma reiterativa a altos cargos políticos, nacionales y autonómicos, que se encuentran en un “preocupante estado de indefensión”, cuando “presuntamente” (ojito con lo que decimos,) se les ha cogido con las manos en la masa por acción u omisión.

Pero… ¿qué saben ellos de indefensión? Nos preguntamos el resto de los mortales. Hablan de indefensión cuando tienen a su servicio los mejores bufetes de abogados del país y del extranjero, para hacernos ver lo blanco negro o viceversa y  así salvar su honorabilidad. Aunque yo más bien diría que comprarla.

Además por si esto fuera poco, algunos cuentan con el parapeto del aforamiento. A esto es lo que  llamamos igualdad ante la ley. ¡Y una leche! Por no decir ¡Y una m….! como decimos en mi pueblo.

Miren señores, ustedes no tienen ni idea de lo que significa indefensión. De esto saben mucho:

a)      Quienes no tienen trabajo ni nada con lo que llenar los  estómagos vacíos de sus hijos.
b)      Quienes no pudiendo pagar sus hipotecas son vilmente echados de sus casas.
c)      Quienes como borregos forman interminables colas en  el INEM.
d)     Quienes ven continuamente recortado sus salarios, y si se quejan ya saben lo que les espera. Nada bueno
e)      Quienes han sido agraciados con las “preferentes” y no tienen donde quedarse muerto.
f)   Quienes estando muy preparados han sido despedidos (dicen que por los necesarios recorten), o penden de un hilo su futuro.
g)    Quienes están bajo sospecha, paradójicamente en una sociedad moderna y democrática, simplemente por no pensar lo mismo que los “indefensos”.
h)      Quienes ……


No sigo porque me embalo y no quiero cansar a nadie. Pero como último apunte me gustaría que en algún momento estos señores, que se sienten indefensos, hicieran un alto en su camino y reflexionaran seriamente en lo que dicen. Lo demás es demagogia barata.


A nadie le gustaría que se hiciera verdad aquellas sentencia que en 1965 hizo Bob Dylan: “Yo no tengo esperanza en el futuro y sólo espero tener suficientes botas para cambiarme”