miércoles, 26 de marzo de 2014

A UNA PERSONA MUY QUERIDA


UNA PERSONA SIMPLEMENTE BUENA

Ayer tarde 25 de marzo de 2014 a las 19:30 horas aproximadamente, recibo una llamada telefónica. No fue una llamada cualquiera ni era cualquiera quien me llamaba. Ayer tarde recibo una grata noticia, pero me vais a permitir que omita al emisor y el mensaje. Por respeto, sólo por eso, por que sé que su deseo es ese.

No sólo me ha llenado de alegría sino que me enorgullece (omito el plural a conciencia) hasta límites insospechables.

La noticia corrobora lo que siempre he mantenido de esta persona: cabal y honrada donde los haya, trabajador incansable y sufridor sin que jamás se le notara con el objeto de no hacer sufrir a nadie. Con uno que sufriera ya era suficiente.

En ocasiones, pocas, solo y en otras, las más, le acompañaba el susurro de dos personas que siempre han estado ahí: amortiguando su sufrimiento, mitigando su dolor y rabia contenida. Alimentando sus sueños.

Retomando la llamada: me comunicaba la concesión de un reconocimiento profesional y me lo hacía saber  con cierto halo de vergüenza. Ese halo que siempre acompaña al humilde, al que nada tiene y todo lo da, al que simplemente es, como es él. Me decía que era un reconocimiento al trabajo de muchas otras personas que han estado con él y lo han ayudado muchísimo. No voy a negar que esto es verdad, pero como siempre se olvida de él mismo , como siempre enarbola la bandera de la humildad con la sencillez y normalidad con la que siempre lo ha hecho todo y que lo honra como ser humano.

A veces es tozudo, pero defiende su tozudez con con la aplastante lógica del que se siente liberado de deudas morales que otros pudieran haber contraído con él. Bendita tozudez, bendita honradez y sobre todo....... Joder no sé qué más decir sin que se me note mucho el cariño y admiración que le profeso.

Enhorabuena por este premio y sobre todo todo enhorabuena por ser como eres y quien eres.


Hasta luego

Yo no tengo mensaje.
Mi mensaje es mi vida (M. Gandhi)