jueves, 29 de septiembre de 2016

¿SABÍAS QUE EL ORIGEN DE LA MUJER COMO CRIATURA PÉRFIDA, PUEDE TENER SU GÉNESIS EN EL MITO DE PANDORA?


AFORTUNADAMENTE SÓLO ES UN MITO

Este mito nos presenta a la mujer como el principio de todo mal, como un regalo envenenado de los dioses a los hombres que éstos han de aceptar sin darse cuenta del peligro mortal que encierra.

Aparece este personaje, por primera vez, en dos obras del poeta Hesíodo (se suele situar cronológicamente a Hesíodo como posterior a Homero y sitúa su nacimiento hacia la segunda mitad del siglo VIII a. C. o la primera del siglo VII a. C.) en Teogonías y Trabajos y días. En ambas obras nos presenta a Pandora como un castigo de Zeus, irritado con Prometeo, su primo.

"Prometeo había creado a los primeros hombres modelándolos con arcilla, aunque en otros textos clásicos no aparece como creador propiamente sino como sólo su benefactor; de cualquier manera profesaba un gran amor por ellos y en este sentido un inmenso afán de protección"

A modo de síntesis, Hesíodo nos presenta el mito como sigue: Zeus había escondido el fuego lejos del alcance de los hombres irritado en su corazón por las burlas de las que había sido objeto por parte de Prometeo. Entonces éste, llevado por el amor que sentía hacia los hombre, se apiadó de ellos y lo robó “en el hueco de una cañaheja”, una planta en cuyo interior hay una especie de médula en la que el fuego arde muy despacio, sin apagarse. Naturalmente Zeus descubrió el hurto y se dirigió a Prometeo así:

"Hijo de Japeto […] te alegras de haberme robado el fuego y de haber conseguido engañar mi inteligencia. Esto habrá de ser una enorme desgracia no sólo para ti sino también para los hombres  futuros. Pues yo, a cambio del fuego, le daré un mal con el que todos se gocen, acariciando con cariño su propia desgracia".

Aquí es donde aparece el mito, la mujer,  como castigo  de Zeus a los hombres y para vengarse de Prometeo por haber favorecido al hombre. Lo importante es darnos cuenta que la mujer aparece como un regalo envenenado de los dioses a los hombres que éstos han de aceptar sin darse cuenta del peligro mortal que encierra. Un modelo que ha resistido el paso de los siglos y que en muchos lugares de nuestro mundo, y  de forma paradójica, sigue en vigor. Por primera vez se hace mención a la tarea fundamental de la mujer en la familia, tejer la tela, lo que la enmarca dentro de los muy estrechos límites de la actividad en la casa.

El nombre de “Pandora” se compone de dos partículas. La primera de ellas (Pan) significa “todo” y el segundo (dóron en singular) significa, literalmente, “regalo”. La palabra puede interpretarse  no sólo como “regalo de todos (los dioses)”, sino también como “regalo para todos (los hombres)”. El mito es explícito cuando explica el efecto demoledor que tuvo y tiene para los hombres la presencia de Pandora. Las consecuencia de la aparición de la mujer no pudieron ser más funestas, ya que la trata de presentar  como el origen de todos los males.

Una vez creada Pandora fue enviada a la tierra por Zeus llevando consigo una caja (o una jarra) que contenía en su interior todos los males y cerrada con una tapa que impedía que éstos salieran al exterior. Ya en la tierra, Pandora, llena de curiosidad, abrió la caja y, entonces todos los males se esparcieron entre el género humano. Sólo permaneció dentro de la jarra la Esperanza, pues no tuvo tiempo de escapar antes de que Pandora volviera a cerrarla.

Esta es sólo una interpretación del tradicional mito, por supuesto hay otras pero en ninguna Pandora sale bien parada.

Sea como fuere, lo realmente significativo es el hecho de que Pandora sea la explicación mítica de todos los males y calamidades del hombre. El origen de todas sus desgracias.
Explica este mito también el inicio del proceso de desaparición social de la mujer, pues es imposible que un ser de tal naturaleza pueda desempeñar cualquier papel, por nimio que sea, de responsabilidad social. ¿Cómo confiar en alguien que no es capaz de mantener cerrada una jarra que sabe que no debe abrir?

Por otra parte Pandora representa también ese tipo de mujer del que los hombres siempre han recelado; la mujer hermosa que puede seducirlos y, en cierta medida, vencerlos con sus encantos. En este arquetipo de mujer no cabe otra cosa que la belleza externa sin posibilidad alguna de que pueda tener la más mínima inteligencia, prudencia ni la responsabilidad. Pandora es una mujer típica: hermosa y estúpida a la vez, y esa es la razón por la que debe ser reducida al único y exclusivo ámbito del disfrute físico y de la necesidad de descendencia.

Podría seguir escribiendo folios y folios sobre este mito tan arraigado desde la antigüedad clásica, pero no es mi intención hacer un estudio más allá de una mera exposición que aclare algunos conceptos que erróneamente pudiéramos mantener  sobre sobre él.

Algún día es probable que vuelva a retomar esta historia desde el punto de vista de la cultura judeocristiana, y nos daremos cuenta que realmente tampoco difiere mucho en esencia.

Fuentes consultadas:

Hijos de Homero. Bernardo Souvirón
Mitos del Mundo. Tony Allan
Wikipedia
Imágenes extraídas de la Red


El mundo no está en peligro por las malas personas, sino por aquellos que permiten la maldad - Albert Einstein -

Hasta luego


Paco Gil  (@PacoGilBarbate)